D&D Game Day 2007 en Rosario

 

Una vez más Sierpes del Sur pudo llevar al rolero rosarino una jornada de rol impecable. Gracias al auspicio de Wizards of the Coast, que como siempre se juega enviándonos premios más que generosos para todos en la mesa, y a la participación de la gente que también se jugó con la buena onda y la predisposición a la sana diversión.

Como club tomamos la decisión de posponer la jornada para el 17 de noviembre (en lugar del 3) de manera de tener aseguradas las miniaturas y poder hacer una buena promoción del evento. Tuvimos la suerte de poder sacarlas de aduana a tiempo (en otras partes del país no se pudo), así que creemos que fue una decisión correcta, ya que consideramos que cambiar la fecha no disminuye el espíritu del Game Day. Cierto que se pierde la idea de que en todo el mundo se juegue a la vez, pero nos queda la parte de los regalos y el hecho de que todas las mesas jueguen la misma historia con los mismos personajes, sin necesitar nada más de lo que sale de la caja ni darle más trabajo a los DM.

Con 25 cupos disponibles, que se llenaron en 2 días, tuvimos que abrir una lista de espera que terminó teniendo cuatro personas. La inscripción fue tan rápida que ni siquiera nos dejó tiempo para anunciarla en nuestra página oficial. Sin embargo el anuncio en el foro y en otros foros y el boca a boca hizo que las mesas se armaran casi en el momento. Pensamos en abrir una mesa más (teníamos un DM voluntario), pero la falta de otro kit nos hizo pensar que sería injusto para esos participantes.

El evento tenía hora de comienzo a las 1600, y la gente comenzó a caer un poco antes de la hora. A las 1630 se largaba a jugar, reemplazándose las bajas por gente de la lista de espera. Afortunadamente faltaron solamente tres personas y con aviso, lo que nos permitió comenzar a tiempo. Quedamos en 24 asistentes ya que solamente había dos reemplazantes.

La tarde nos tomó a pleno sol, de manera que para evitar deshidratarnos y cocinarnos a fuego lento movimos el área de juego a una parte con más sombra. Con mesas más grandes para desplegar el mapa, sillas más cómodas y más frescura, quedó todo listo para arrancar a las 1630, que era la hora tope que habíamos fijado. Así dimos comienzo al Game Day 2007 en Rosario.

La buena onda se estableció enseguida y nadie se quejó demasiado del solazo ni del calor. Más bien demostramos que el rol también puede ser una actividad al aire libre, además de un evento social que reúne a amigos y conocidos de todo tipo.

Mientras pasaban las pizzas y los refrigerios, la gente fue aprendiendo el juego, recordando feats y habilidades, repasando algo de inglés y todo lo demás. Las mesas jugaron, con diferente suerte y ritmos, hasta más o menos las 2030. Habíamos calculado terminar a las 2000 pero para esa hora todavía faltaban terminar tres mesas de las cinco mesas, así que lo alargamos un poco más.

Sin embargo algo debe haber enojado al dios Thor (posiblemente algún profanador de tumbas enanas), porque nos mandó una tormenta eléctrica que para esa hora amenazaba con caer con todo sobre nosotros. Así que rápidamente mudamos todo bajo techo, incluso la última mesa que quedaba por terminar, para poder proceder al sorteo de premios. Acá queremos destacar la buena voluntad de todos los participantes, que sin distinciones ayudaron a mover caballetes, tablones, sillas y mochilas ajenas.

Apurados por la lluvia nos amontonamos en el barcito y nos organizamos como pudimos para el sorteo. Con la ayuda de dos “niñas cantoras” (roleras de las pocas que hubo, pero las hubo), fuimos repartiendo los premios.

Terminado el sorteo bajo la lluvia finita, nos sacamos algunas fotos con todo el equipo. La amenaza constante de diluvio disolvió la expectativa por el tercer tiempo, pero quedaron unos minutos para saludarnos, pasarnos nombres y quedar para postear impresiones en el foro del club.

Como era tradición, una de las mesas se alargó mucho más allá del tiempo estipulado, y para las 2100, cuando los organizadores se fueron, todavía estaban pegándole a los bichos!!! Eso se llama compromiso con el juego.

En resumen, como organizadores nos quedamos muy contentos porque creemos que el evento salió redondo. Y por los comentarios de los participantes nos damos cuenta de que la gente se fue contenta de haber jugado y haber tenido premios, pero también que les gustó el ambiente de juego, la convivencia y todo lo demás. Esperamos poder repetir la convocatoria el año que viene.

Gracias a todos de parte de los que hacemos Sierpes del Sur.

La mesita de inscripción, mientras tomábamos nota de los asistentes y todo lo demás. ¡Qué calor! Estábamos en la entrada del complejo, donde teóricamente íbamos a hacer el Game Day, pero nos mudamos al fondo, con más sombra.
La mesa de Damián, que fue una de las primeras que terminó, casi a horario, en el mejor lugar de todos: al lado del paredón que paraba el sol y más cerca de las gaseosas.
La mesa de Pablo Bernard, que tuvo que ser movida dos veces: una por ataque de hormigas al DM, y otra por amenaza de lluvia. Con gente ya más ducha en D&D, terminaron de jugar a las 2130, bajo techo y habiendo dado buena cuenta de todo lo que se movía en el dungeon. Por esa mesa pasaron mates, gaseosas, pizzas, más pizzas...
La mesa de Pablo Doba, en el centro de todas, se comió más el sol (hicieron falta dos sombrillas). Menos mal que les faltaba un jugador...
La mesa de Hernán, a la sombrita y cómodos. El DM estaba siempre en medio de la acción y los jugadores se la pasaron bien, por lo que se pudo ver.
La mesa de Diego, que desde este punto de vista parecía estar dentro de las ruinas de un castillo. Lo que hace la cámara, no? Ellos sí tuvieron que soportar más el sol, pero estuvieron ahí para lo que hizo falta. Gracias por los tablones y las sillas.
Una perspectiva más amplia, de todas las mesas, y la foto final bajo la lluvia finita, antes de irnos.
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